Documento 61 - La era de los mamíferos en Urantia

   
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El libro de Urantia

Documento 61

La era de los mamíferos en Urantia

61:0.1 (693.1) LA era de los mamíferos se extiende desde los tiempos del origen de los mamíferos placentarios hasta el final de la edad de hielo y cubre un poco menos de cincuenta millones de años.

61:0.2 (693.2) En esta edad cenozoica el paisaje del mundo presentaba un aspecto atractivo: colinas onduladas, amplios valles, ríos anchos y grandes bosques. Durante este periodo el istmo de Panamá se elevó y se hundió dos veces, y el puente terrestre del estrecho de Bering lo hizo tres. Los tipos de animales eran muchos y variados. Los árboles estaban llenos de aves y, a pesar de la lucha incesante por la supremacía de las especies animales en evolución, el mundo entero era un paraíso animal.

61:0.3 (693.3) Los depósitos acumulados de los cinco periodos de esta era de cincuenta millones de años contienen los archivos fósiles de las sucesivas dinastías de mamíferos y conducen directamente a través de los tiempos hasta la aparición del hombre mismo.

1. La nueva etapa de tierra continental. La edad de los primeros mamíferos

61:1.1 (693.4) Hace 50 000 000 de años las zonas terrestres del mundo estaban en general por encima del agua o solo ligeramente sumergidas. Las formaciones y depósitos de este periodo son tanto terrestres como marinos, aunque predominan los terrestres. Durante un tiempo considerable las tierras se elevaron de forma gradual, pero fueron erosionadas simultáneamente hasta niveles más bajos y hacia los mares.

61:1.2 (693.5) Al principio de este periodo los mamíferos de tipo placentario aparecieron repentinamente en América del Norte, y constituyeron el desarrollo evolutivo más importante hasta ese momento. Habían existido órdenes anteriores de mamíferos no placentarios, pero este tipo nuevo surgió directa y repentinamente del ancestro reptil preexistente cuyos descendientes habían persistido durante los tiempos del declive de los dinosaurios. El padre de los mamíferos placentarios fue un tipo de dinosaurio pequeño, sumamente activo, carnívoro y saltador.

61:1.3 (693.6) Los instintos básicos de los mamíferos empezaron a manifestarse en esos tipos primitivos de mamíferos. Los mamíferos poseen una inmensa ventaja en cuanto a la supervivencia sobre todas las demás formas de vida animal, ya que pueden:

61:1.4 (693.7) 1. Parir crías relativamente maduras y bien desarrolladas.

61:1.5 (693.8) 2. Alimentar, criar y proteger a sus crías con atención afectuosa.

61:1.6 (693.9) 3. Emplear el poder superior de su cerebro para perpetuarse.

61:1.7 (693.10) 4. Utilizar su mayor agilidad para escapar de los enemigos.

61:1.8 (693.11) 5. Aplicar su inteligencia superior para ajustarse y adaptarse al entorno.

61:1.9 (694.1) Hace 45 000 000 de años las espinas dorsales de los continentes se elevaron en conjunción con un hundimiento generalizado de los litorales. La vida mamífera evolucionaba rápidamente. Prosperó un tipo pequeño de mamífero reptil que ponía huevos, y los ancestros de los canguros vagaban por Australia. Pronto hubo pequeños caballos, raudos rinocerontes, tapires proboscidios, cerdos primitivos, ardillas, lémures, zarigüeyas y varias tribus de animales parecidos a los monos. Todos eran pequeños, primitivos y estaban mejor adaptados a la vida en los bosques de las regiones montañosas. Un ave terrestre grande parecida al avestruz se desarrolló hasta alcanzar una altura de tres metros; ponía un huevo de veintitrés por treinta y tres centímetros. Estas fueron las antepasadas de las aves gigantes de pasajeros, unos animales inteligentísimos que transportaron en su día seres humanos por el aire.

61:1.10 (694.2) Los mamíferos del principio del cenozoico vivían sobre la tierra, bajo el agua, en el aire y entre las copas de los árboles. Tenían entre uno y once pares de glándulas mamarias y estaban todos cubiertos de un espeso pelaje. Al igual que los órdenes que aparecerían más tarde, desarrollaban dos juegos sucesivos de dientes y sus cerebros eran grandes en comparación con el tamaño del cuerpo. Pero aún no figuraba entre ellos ninguna de las especies modernas.

61:1.11 (694.3) Hace 40 000 000 de años las zonas continentales del hemisferio norte empezaron a elevarse y se produjeron seguidamente nuevos y extensos depósitos de tierra y otras actividades terrestres, entre ellas flujos de lava, combaduras, formación de lagos y erosión.

61:1.12 (694.4) Durante la última parte de esta época casi toda Europa estuvo sumergida. Tras una ligera elevación terrestre, el continente quedó cubierto de lagos y bahías. El océano Ártico penetró hacia el sur por la depresión de los Urales hasta comunicarse con el mar Mediterráneo que entonces se expandía hacia el norte, y las tierras altas de los Alpes, los Cárpatos, los Apeninos y los Pirineos quedaron por encima del agua como islas en el mar. El istmo de Panamá también estaba sobre el agua; los océanos Atlántico y Pacífico estaban separados. América del Norte estaba comunicada con Asia por el puente terrestre del estrecho de Bering y con Europa por Groenlandia e Islandia. El circuito continental de las latitudes norte solo estaba interrumpido por los estrechos de los Urales, que comunicaban los mares árticos con un Mediterráneo ampliado.

61:1.13 (694.5) Se depositó una cantidad considerable de caliza foraminífera en las aguas europeas. Esta misma piedra está hoy a una altura de 3000 metros en los Alpes, 4900 metros en el Himalaya y 6100 metros en el Tíbet. Los depósitos de creta de este periodo se encuentran a lo largo de las costas de África y Australia, en la costa oeste de América del Sur y en las cercanías de las Antillas.

61:1.14 (694.6) En todo este periodo llamado eoceno, la evolución de los mamíferos y otras formas de vida afines continuó con poca o ninguna interrupción. América del Norte estaba entonces comunicada por tierra con todos los continentes excepto Australia, y los varios tipos de fauna mamífera primitiva fueron invadiendo gradualmente el mundo.

2. La etapa más reciente de inundaciones. La edad de los mamíferos avanzados

61:2.1 (694.7) Este periodo se caracterizó por una nueva y rápida evolución de los mamíferos placentarios; las formas más progresivas de vida mamífera se desarrollaron durante estos tiempos.

61:2.2 (694.8) Aunque los primeros mamíferos placentarios surgieron de ancestros carnívoros, muy pronto se desarrollaron ramas herbívoras, y al poco tiempo aparecieron también familias de mamíferos omnívoros. Las angiospermas eran el alimento principal de esos mamíferos en rápido aumento, pues la flora terrestre moderna, que incluye a la mayoría de las plantas y árboles de hoy en día, había aparecido ya durante periodos anteriores.

61:2.3 (695.1) Hace 35 000 000 de años comenzó la edad del dominio de los mamíferos placentarios en el mundo. El puente terrestre del sur era extenso y volvía a comunicar el entonces enorme continente antártico con América del Sur, el sur de África y Australia. A pesar de la concentración de tierras en latitudes altas, el clima del mundo seguía siendo relativamente templado por el enorme aumento en tamaño de los mares tropicales y porque el terreno no se elevó lo suficiente como para formar glaciares. Hubo extensos flujos de lava en Groenlandia e Islandia y se depositó algo de carbón entre esas capas.

61:2.4 (695.2) Fue una época de cambios notables en la fauna del planeta. La vida marina sufrió grandes modificaciones; la mayoría de los órdenes de la vida marina de hoy en día existían ya, y los foraminíferos seguían desempeñando un papel importante. Los insectos eran muy parecidos a los de la era anterior. Los lechos de fósiles de Florissant, en Colorado, pertenecen a los últimos años de esos remotos tiempos. La mayoría de las familias vivas de insectos se remontan a este periodo, pero muchas de las que existían entonces están ahora extinguidas, aunque quedan sus fósiles.

61:2.5 (695.3) En los continentes fue la edad de renovación y expansión de los mamíferos por excelencia. Más de cien especies de los mamíferos anteriores y más primitivos se extinguieron antes del final de este periodo. También perecieron pronto los mamíferos de gran tamaño y cerebro pequeño. El cerebro y la agilidad habían sustituido a la armadura y al tamaño en el progreso de la supervivencia animal. Con el declive de la familia de los dinosaurios, los mamíferos asumieron poco a poco el dominio del planeta y destruyeron rápidamente y por completo lo que quedaba de sus antepasados reptiles.

61:2.6 (695.4) Con la desaparición de los dinosaurios ocurrieron otros grandes cambios en las diversas ramas de la familia de los saurios. Los supervivientes de las primeras familias de reptiles son las tortugas, las serpientes y los cocodrilos, junto con la venerable rana. Es el único grupo representativo que queda de los primeros ancestros del hombre.

61:2.7 (695.5) Varios grupos de mamíferos tuvieron su origen en un animal único, hoy extinto. Esa criatura carnívora era una especie de cruce entre gato y foca; podía vivir en la tierra y en el agua y era sumamente inteligente y muy activa. En Europa evolucionó el predecesor de la familia canina y pronto dio origen a muchas especies de perros pequeños. Alrededor de la misma época aparecieron los roedores, entre ellos castores, ardillas, taltuzas, ratones y conejos, y pronto se convirtieron en una forma de vida importante; ha habido muy pocos cambios desde entonces en esta familia. Los depósitos tardíos de este periodo contienen restos fósiles de perros, gatos, mapaches y comadrejas en su forma ancestral.

61:2.8 (695.6) Hace 30 000 000 de años empezaron a hacer su aparición los tipos modernos de mamíferos. Hasta entonces la mayoría de los mamíferos había vivido en los montes, pues eran especies montaraces. Repentinamente empezó la evolución del tipo de las llanuras o ungulado, las especies que pastan, en contraste con las que comen carne y tienen garras. Estos hervíboros surgieron de un ancestro no diferenciado que tenía cinco dedos en las patas y cuarenta y cuatro dientes, y que pereció antes del final de esta edad. La evolución de los dedos de las patas no progresó más allá de la etapa de tres dedos en todo este periodo.

61:2.9 (695.7) El caballo, un ejemplo destacado de la evolución, vivió durante estos tiempos tanto en América del Norte como en Europa, pero no terminó de desarrollarse por completo hasta la edad glaciar siguiente. Aunque la familia de los rinocerontes apareció al final de este periodo, su mayor expansión fue posterior. Se desarrolló también una pequeña criatura parecida a los puercos que se convirtió en el antepasado de las múltiples especies de cerdos, pecaríes e hipopótamos. Los camellos y las llamas tuvieron su origen en América del Norte hacia la mitad de este periodo e invadieron las llanuras del oeste. Más adelante las llamas emigraron a América del Sur, los camellos a Europa, y ambos se extinguieron poco después en América del Norte, aunque algunos camellos sobrevivieron hasta la edad de hielo.

61:2.10 (696.1) Por esta época ocurrió algo importante en el oeste de América del Norte: aparecieron los primeros ancestros de los lémures antiguos. Aunque no se puede considerar que los de esta familia fueran verdaderos lémures, su llegada marcó el establecimiento de la línea a partir de la cual surgirían más adelante los verdaderos lémures.

61:2.11 (696.2) Igual que en una edad anterior unas serpientes de tierra se trasladaron a los mares, toda una tribu de mamíferos placentarios abandonó ahora la tierra para instalarse en los océanos. Y desde entonces han permanecido en el mar, donde han dado origen a las ballenas, los delfines, las marsopas, las focas y los leones marinos de hoy en día.

61:2.12 (696.3) Las aves del planeta siguieron desarrollándose, pero con pocos cambios evolutivos importantes. Existían la mayoría de las aves modernas, entre ellas gaviotas, garzas, flamencos, buitres, halcones, águilas, búhos, codornices y avestruces.

61:2.13 (696.4) Al término de este periodo llamado oligoceno, que abarca diez millones de años, la vida vegetal, junto con la vida marina y los animales terrestres, habían evolucionado mucho y estaban presentes en el planeta más o menos como hoy. Posteriormente ha aparecido una especialización considerable, pero las formas ancestrales de la mayoría de los seres vivos estaban vivas entonces.

3. La etapa de las montañas modernas. La edad del elefante y del caballo

61:3.1 (696.5) La elevación de las tierras y la segregación de los mares estaban cambiando lentamente el clima del mundo; lo enfriaban gradualmente, pero seguía siendo templado. En Groenlandia crecían secuoyas y magnolios, pero las plantas subtropicales estaban empezando a emigrar hacia el sur. Al final de este periodo la mayoría de los árboles y plantas de climas cálidos habían desaparecido de las latitudes norte para ser sustituidos por plantas más resistentes y por los árboles de hoja caduca.

61:3.2 (696.6) Hubo un gran aumento en la variedad de pastos, y los dientes de muchas especies de mamíferos se fueron modificando gradualmente hasta ajustarse al tipo de los hervíboros que pacen hoy en día.

61:3.3 (696.7) Hace 25 000 000 de años las tierras se hundieron ligeramente tras la larga época de elevación. La región de las montañas Rocosas se mantuvo muy elevada, de modo que los materiales de erosión siguieron depositándose en todas las tierras bajas del este. Las Sierras se volvieron a elevar considerablemente y han estado subiendo desde entonces. La gran falla vertical de seis kilómetros y medio de la región de California data de esos tiempos.

61:3.4 (696.8) Hace 20 000 000 de años fue realmente la edad de oro de los mamíferos. El puente terrestre del estrecho de Bering estaba emergido y muchos grupos de animales emigraron a América del Norte desde Asia, entre ellos los mastodontes de cuatro colmillos, los rinocerontes de patas cortas y muchas variedades de la familia felina.

61:3.5 (696.9) Apareció el primer ciervo, y poco después América del Norte fue invadida por rumiantes —ciervos, bovinos, camellos, bisontes y varias especies de rinocerontes— pero los cerdos gigantes de más de dos metros de alto se extinguieron.

61:3.6 (697.1) Los gigantescos elefantes de este periodo y los siguientes tenían grandes cerebros además de grandes cuerpos, y pronto invadieron el mundo entero excepto Australia. Por una vez, el mundo estaba dominado por un animal gigantesco con un cerebro lo bastante grande como para asegurar su supervivencia. Enfrentado a las especies altamente inteligentes de esas edades, ningún animal del tamaño de un elefante podría haber sobrevivido a menos que tuviera un cerebro de gran tamaño y de calidad superior. En inteligencia y capacidad de adaptación solo el caballo se acerca al elefante, y solo el propio hombre lo supera. Aun así, de las cincuenta especies de elefantes que existían al comienzo de este periodo, solo han sobrevivido dos.

61:3.7 (697.2) Hace 15 000 000 de años las regiones montañosas de Eurasia se estaban elevando y había alguna actividad volcánica en todas esas regiones, pero nada comparable con los ríos de lava del hemisferio occidental. Estas condiciones inestables prevalecían en todo el mundo.

61:3.8 (697.3) El estrecho de Gibraltar se cerró, y España quedó comunicada con África por el viejo puente terrestre; pero el Mediterráneo desembocaba en el Atlántico a través de un estrecho canal que atravesaba toda Francia, y los picos montañosos y las tierras altas aparecían a manera de islas por encima de ese mar antiguo. Esos mares europeos empezaron a retirarse más tarde. Más tarde aún, el Mediterráneo se comunicó con el océano Índico, mientras que al final de este periodo la región de Suez se elevó, de forma que el Mediterráneo se convirtió durante un tiempo en un mar interior de agua salada.

61:3.9 (697.4) El puente terrestre de Islandia se sumergió y las aguas árticas se mezclaron con las del océano Atlántico. La costa atlántica de América del Norte se enfrió rápidamente, pero la costa pacífica siguió siendo más cálida que en el presente. Las grandes corrientes oceánicas estaban activas y afectaban al clima de forma parecida a como lo hacen hoy.

61:3.10 (697.5) La vida de los mamíferos siguió evolucionando. Enormes manadas de caballos se unieron a los camellos en las llanuras del oeste de América del Norte; esa fue realmente la edad de los caballos y de los elefantes. El cerebro del caballo sigue en calidad animal al del elefante, pero es claramente inferior en un aspecto: el caballo nunca ha superado por completo su propensión profundamente arraigada a huir cuando está asustado. El caballo carece del control emocional del elefante, mientras que el elefante está muy limitado por su tamaño y su falta de agilidad. Durante este periodo evolucionó un animal que tenía algo de caballo y algo de elefante, pero pronto fue aniquilado por la familia felina que crecía rápidamente.

61:3.11 (697.6) Ahora que Urantia está entrando en la llamada «edad sin caballos», deberíais pararos a considerar lo que este animal significó para vuestros antepasados. Al principio el hombre utilizó los caballos para alimentarse, luego para desplazarse y más tarde en la agricultura y la guerra. El caballo ha servido durante mucho tiempo a la humanidad y ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de la civilización humana.

61:3.12 (697.7) Los desarrollos biológicos de este periodo contribuyeron mucho a preparar el escenario para la aparición posterior del hombre. En Asia central se desarrollaron los tipos verdaderos tanto del mono primitivo como del gorila a partir de un ancestro común hoy extinto. Pero ninguna de estas especies está relacionada con la línea de los seres vivos que habrían de convertirse más adelante en los ancestros de la raza humana.

61:3.13 (697.8) La familia canina estaba representada por varios grupos, en particular lobos y zorros; la tribu felina por panteras y grandes tigres de dientes de sable; estos últimos evolucionaron primero en América del Norte. Las familias modernas felina y canina se multiplicaron en el mundo entero. En todas las latitudes norte prosperaron y se desarrollaron comadrejas, martas, nutrias y mapaches.

61:3.14 (698.1) Las aves siguieron evolucionando, aunque con pocos cambios notables. Los reptiles eran similares a los tipos modernos: serpientes, cocodrilos y tortugas.

61:3.15 (698.2) Y así llegó a su final un periodo de la historia del mundo interesante y rico en acontecimientos. Esta edad del elefante y del caballo se conoce como el mioceno.

4. La etapa de la elevación continental reciente. La última gran emigración de los mamíferos

61:4.1 (698.3) Este es el periodo de la elevación preglaciar de las tierras en América del Norte, Europa y Asia. La topografía del terreno cambió mucho. Nacieron cordilleras, las corrientes de agua cambiaron su curso y surgieron volcanes aislados por todo el mundo.

61:4.2 (698.4) Hace 10 000 000 de años empezó una edad de depósitos locales de tierra generalizados en las tierras bajas de los continentes, aunque la mayor parte de esas sedimentaciones fueron arrastradas posteriormente. En aquel momento gran parte de Europa estaba aún bajo el agua incluyendo partes de Inglaterra, Bélgica y Francia, y el mar Mediterráneo cubría gran parte del norte de África. En América del Norte se acumularon extensos depósitos en las bases de las montañas, en los lagos y en las grandes cuencas terrestres. El espesor medio de estos depósitos es de solo unos sesenta metros, están más o menos coloreados y contienen pocos fósiles. Existían dos grandes lagos de agua dulce en el oeste de América del Norte. Las Sierras se estaban elevando y empezaban a formarse los montes Shasta, Hood y Rainier. Pero el deslizamiento de América del Norte hacia la depresión atlántica no empezó hasta la siguiente edad de hielo.

61:4.3 (698.5) Por un breve periodo todas las tierras del mundo volvieron a estar unidas excepto Australia, y se produjo la última gran emigración mundial de animales. América del Norte estaba comunicada tanto con América del Sur como con Asia, y la vida animal se intercambiaba libremente. Llegaron a América del Norte los perezosos, los armadillos, los antílopes y los osos asiáticos, mientras que los camellos norteamericanos fueron a China. Los rinocerontes emigraron al mundo entero excepto a Australia y a América del Sur, pero al término de este periodo se habían extinguido en el hemisferio occidental.

61:4.4 (698.6) En general, la vida del periodo anterior siguió extendiéndose y evolucionando. La familia felina dominaba el reino animal y la vida marina estaba casi estacionaria. Muchos de los caballos tenían aún tres dedos, pero los tipos modernos estaban a punto de llegar. Las llamas y unos camellos parecidos a las jirafas se mezclaban con los caballos en los pastizales de las llanuras. La jirafa apareció en África y tenía un cuello tan largo como el de ahora. En América del Sur evolucionaron los perezosos, los armadillos, los osos hormigueros y el tipo sudamericano de mono primitivo. Antes de que los continentes quedaran definitivamente aislados, los enormes mastodontes emigraron a todas partes excepto a Australia.

61:4.5 (698.7) Hace 5 000 000 de años el caballo evolucionó hasta ser como hoy y emigró por todo el mundo desde América del Norte. Pero el caballo se había extinguido en su continente de origen mucho antes de la llegada del hombre rojo.

61:4.6 (698.8) El clima se estaba enfriando gradualmente y las plantas terrestres se iban desplazando lentamente hacia el sur. Al principio fue el frío creciente del norte lo que detuvo las emigraciones animales por los istmos del norte; más tarde esos puentes terrestres norteamericanos se hundieron. Poco tiempo después la comunicación terrestre entre África y América del Sur se sumergió definitivamente y el hemisferio occidental quedó aislado más o menos como ahora. A partir de entonces empezaron a desarrollarse tipos distintos de vida en los hemisferios oriental y occidental.

61:4.7 (699.1) Y así se cerró este periodo de casi diez millones de años sin que hubiera aparecido aún el ancestro del hombre. Este tiempo es conocido como el plioceno.

5. La primera edad de hielo

61:5.1 (699.2) Al final del periodo anterior grandes extensiones de tierra del nordeste de América del Norte y del norte de Europa estaban muy elevadas; amplias zonas de América del Norte alcanzaban una altitud de 9000 metros y más. En esas regiones septentrionales habían prevalecido hasta entonces los climas templados, y todas las aguas árticas estaban expuestas a la evaporación; esas aguas siguieron libres de hielo casi hasta el final del periodo glaciar.

61:5.2 (699.3) Al tiempo que se elevaban las tierras, las corrientes oceánicas se desplazaron y los vientos estacionales cambiaron de dirección. Bajo estas condiciones, los movimientos de una atmósfera fuertemente saturada produjeron a la larga una precipitación de humedad casi constante sobre las tierras altas del norte. Empezó a caer nieve sobre esas regiones elevadas y por lo tanto frías, y siguió cayendo hasta alcanzar una profundidad de 6000 metros. Las zonas de mayor profundidad de nieve, junto con la altitud, determinaron los puntos centrales de los posteriores flujos glaciares causados por la presión. La edad de hielo duró mientras las precipitaciones desmedidas siguieron cubriendo las tierras altas del norte con ese enorme manto de nieve, que pronto se transformó en hielo compacto pero en deslizamiento.

61:5.3 (699.4) Todas las grandes capas de hielo de este periodo estaban en tierras muy altas, no en las regiones montañosas donde se encuentran hoy. La mitad del hielo glaciar estaba en América del Norte, una cuarta parte en Eurasia y otra cuarta parte en otros lugares, principalmente en la Antártida. En África hubo poco hielo, pero Australia estuvo casi totalmente cubierta por el manto de hielo antártico.

61:5.4 (699.5) Las regiones septentrionales de este mundo han conocido seis invasiones de hielo distintas y separadas, aunque hubo decenas de avances y retrocesos asociados a la actividad de cada capa individual de hielo. Los hielos de América del Norte se acumularon en dos centros, y más tarde en tres. Groenlandia estuvo cubierta e Islandia quedó enteramente sepultada bajo el flujo de hielo. En Europa el hielo cubrió en varias ocasiones las islas británicas a excepción de la costa sur de Inglaterra y se extendió por Europa occidental hasta Francia.

61:5.5 (699.6) Hace 2 000 000 de años el primer glaciar de América del Norte empezó su avance hacia el sur. Era el comienzo de la edad de hielo, y este glaciar empleó casi un millón de años en avanzar desde los centros de presión del norte y volver a retirarse hacia ellos. La capa central de hielo se extendía por el sur hasta Kansas; los centros de hielo del este y del oeste no eran tan extensos entonces.

61:5.6 (699.7) Hace 1 500 000 de años el primer gran glaciar se estaba retirando hacia el norte. Enormes cantidades de nieve habían caído mientras tanto sobre Groenlandia y el nordeste de América del Norte, y al poco tiempo esa masa oriental de hielo empezó a fluir hacia el sur. Esta fue la segunda invasión del hielo.

61:5.7 (699.8) Estas dos primeras invasiones de hielo no afectaron mucho a Eurasia. Durante esas primeras épocas de la edad de hielo América del Norte estuvo invadida de mastodontes, mamuts lanudos, caballos, camellos, ciervos, bueyes almizcleros, bisontes, perezosos de tierra, castores gigantes, tigres de dientes de sable, perezosos tan grandes como elefantes y muchos grupos de las familias felina y canina. Pero a partir de este momento, el frío creciente del periodo glaciar redujo rápidamente su número. Hacia el final de la edad de hielo la mayoría de estas especies animales se había extinguido en América del Norte.

61:5.8 (700.1) Fuera de las zonas afectadas por el hielo, la vida terrestre y acuática del mundo cambió poco. Entre las invasiones glaciares el clima era casi tan templado como ahora, quizá un poco más cálido. A fin de cuentas, los glaciares solo fueron fenómenos locales aunque llegaran a cubrir enormes extensiones. El clima costero variaba enormemente entre los periodos de inactividad glaciar y aquellos otros en los que enormes icebergs se deslizaban desde las costas de Maine hasta el Atlántico, salían al Pacífico por el estrecho de Puget o caían con estruendo en el mar del Norte por los fiordos noruegos.

6. El hombre primitivo en la edad de hielo

61:6.1 (700.2) El gran acontecimiento de este periodo glaciar fue la evolución del hombre primitivo. Hacia el oeste de la India, en una tierra hoy sumergida y entre los descendientes de los antiguos lémures norteamericanos que emigraron a Asia, aparecieron repentinamente los mamíferos de los albores. Aquellos pequeños animales caminaban casi siempre sobre sus patas traseras y poseían cerebros grandes para su tamaño en comparación con los cerebros de otros animales. En la septuagésima generación de este orden de vida se diferenció repentinamente un grupo nuevo y superior de animales. Estos nuevos mamíferos intermedios —que casi doblaban en tamaño y altura a sus antecesores, y proporcionalmente en capacidad cerebral— apenas acababan de establecerse cuando aparecieron repentinamente los primates, la tercera mutación vital. (Al mismo tiempo, un desarrollo retrógrado dentro de la estirpe de los mamíferos intermedios dio origen al ancestro de los simios. Desde entonces hasta hoy, la rama humana ha avanzado continuamente, mientras que las razas de simios se han quedado estacionarias o incluso han retrocedido.)

61:6.2 (700.3) Hace 1 000 000 de años Urantia fue registrado como mundo habitado. Una mutación dentro de la estirpe en vías de progreso de los primates originó repentinamente dos seres humanos primitivos, los auténticos antepasados de la humanidad.

61:6.3 (700.4) Este suceso coincidió aproximadamente con el comienzo del tercer avance glaciar, de modo que vuestros primeros antepasados nacieron y se criaron en un entorno estimulante, vigorizante y difícil. Incluso hoy en día los esquimales, los únicos supervivientes de aquellos aborígenes de Urantia, prefieren vivir en los gélidos climas del norte.

61:6.4 (700.5) No hubo seres humanos en el hemisferio occidental hasta cerca del fin de la edad de hielo. Pero durante las épocas interglaciares pasaron hacia el oeste bordeando el Mediterráneo y pronto invadieron el continente europeo. En las cuevas del oeste de Europa se encuentran huesos humanos mezclados con restos de animales tanto árticos como tropicales, que atestiguan que el hombre vivió en estas regiones durante las últimas épocas de avance y retroceso de los glaciares.

7. La continuación de la edad de hielo

61:7.1 (700.6) Hubo otros acontecimientos durante el periodo glaciar, pero la acción del hielo eclipsa todos los demás fenómenos en las latitudes norte. Ninguna otra actividad terrestre deja pruebas tan características sobre la topografía. Las inconfundibles masas de roca erosionada y los clivajes de la superfice, tales como simas, lagos, piedra desplazada o roca pulverizada, no se pueden relacionar con ningún otro fenómeno de la naturaleza. El hielo es también responsable de los suaves montículos u ondulaciones del terreno conocidos como drumlins. Y a medida que avanza un glaciar, desplaza los ríos y cambia toda la faz de la tierra. Solo los glaciares dejan tras sí como restos reveladores las morrenas de fondo laterales y terminales. Estos terrenos de acarreo, sobre todo las morrenas de fondo, se extienden desde el litoral este hacia el norte y el oeste de América del Norte y también se encuentran en Europa y en Siberia.

61:7.2 (701.1) Hace 750 000 años la cuarta capa de hielo, formada por la unión de los campos de hielo del centro y este de América del Norte, estaba bien encaminada hacia el sur. En su punto culminante llegó hasta el sur de Illinois y desplazó el río Misisipi 80 kilómetros hacia el oeste, mientras que por el este se extendió hacia el sur hasta el río Ohio y el centro de Pensilvania.

61:7.3 (701.2) En Asia la capa de hielo siberiano llegó hasta su punto más meridional, mientras que en Europa el avance del hielo se detuvo justo delante de la barrera montañosa de los Alpes.

61:7.4 (701.3) Hace 500 000 años, durante el quinto avance del hielo, un nuevo desarrollo aceleró el curso de la evolución humana. Repentinamente y en una sola generación se originaron por mutación de la estirpe aborigen humana las seis razas de color. Es una fecha doblemente importante puesto que marca también la llegada del Príncipe Planetario.

61:7.5 (701.4) En América del Norte el avance del quinto glaciar consistió en una invasión conjunta de los tres centros de hielo. El lóbulo oriental solo llegó hasta algo más abajo del valle de San Lorenzo, y la capa de hielo del oeste avanzó poco hacia el sur, en cambio el lóbulo central llegó tan al sur que cubrió la mayor parte del estado de Iowa. En Europa esta invasión de hielo no fue tan extensa como la anterior.

61:7.6 (701.5) Hace 250 000 años empezó la sexta y última glaciación. A pesar de que las tierras altas del norte habían empezado a hundirse ligeramente, fue el periodo de mayor acumulación de nieve sobre los campos de hielo del norte.

61:7.7 (701.6) En esta invasión las tres grandes capas de hielo se fusionaron en una inmensa masa de hielo, y todas las montañas del oeste se vieron afectadas por esta actividad glaciar. Fue la mayor de todas las invasiones de hielo en América del Norte; el hielo se desplazó hacia el sur a más de dos mil cuatrocientos kilómetros de sus centros de presión, y América del Norte conoció sus más bajas temperaturas.

61:7.8 (701.7) Hace 200 000 años, durante el avance del último glaciar, ocurrió un episodio decisivo para el desarrollo de los acontecimientos en Urantia: la rebelión de Lucifer.

61:7.9 (701.8) Hace 150 000 años el sexto y último glaciar alcanzó sus puntos de máxima extensión meridional. La capa occidental de hielo cruzaba justo la frontera canadiense, la central bajaba hasta Kansas, Misuri e Illinois, y la oriental cubrió la mayor parte de Pensilvania y Ohio en su avance hacia el sur.

61:7.10 (701.9) Este fue el glaciar que proyectó las muchas lenguas o lóbulos de hielo que tallaron los lagos de hoy en día, grandes y pequeños. Durante su retirada se formó el sistema norteamericano de los Grandes Lagos. Los geólogos de Urantia han deducido con gran exactitud las distintas etapas de su desarrollo y han supuesto correctamente que esas masas de agua desaguaron en diferentes momentos primero en el valle del Misisipi, luego hacia el este en el valle del Hudson y finalmente por una ruta norte, en el San Lorenzo. Desde hace treinta y siete mil años el sistema comunicado de los Grandes Lagos desagua por la presente ruta del Niágara.

61:7.11 (702.1) Hace 100 000 años, durante la retirada del último glaciar, empezaron a formarse las vastas capas de hielo polar, y el centro de acumulación de hielo se desplazó considerablemente hacia el norte. Mientras las regiones polares sigan estando cubiertas de hielo es prácticamente imposible que se produzca otra edad glaciar, con independencia de cualquier elevación de tierras o modificación de las corrientes oceánicas en el futuro.

61:7.12 (702.2) Este último glaciar estuvo avanzando durante cien mil años y necesitó el mismo tiempo para terminar de retirarse hacia el norte. Las regiones templadas han estado libres de hielo durante algo más de cincuenta mil años.

61:7.13 (702.3) Los rigores del periodo glaciar acabaron con muchas especies y modificaron radicalmente a otras. Muchas fueron duramente diezmadas por el ir y venir migratorio impuesto por los avances y retiradas del hielo. Los animales que siguieron los desplazamientos de los glaciares por la superficie del planeta fueron el oso, el bisonte, el reno, el buey almizclero, el mamut y el mastodonte.

61:7.14 (702.4) Mientras el mamut buscaba praderas abiertas, el mastodonte prefería la periferia resguardada de las regiones boscosas. El mamut deambuló de México a Canadá hasta una fecha reciente; la variedad siberiana se cubrió de lana. El mastodonte persistió en América del Norte hasta ser exterminado por el hombre rojo del mismo modo que el hombre blanco acabaría más tarde con el bisonte.

61:7.15 (702.5) Durante la última glaciación el caballo, el tapir, la llama y el tigre de dientes de sable se extinguieron en América del Norte. Fueron sustituidos por los perezosos, los armadillos y los carpinchos procedentes de América del Sur.

61:7.16 (702.6) La emigración forzosa de la vida ante el avance del hielo produjo una extraordinaria mezcla de plantas y animales. Con la retirada de la última invasión glaciar muchas especies árticas, tanto animales como plantas, quedaron abandonadas a su suerte en lo alto de algunos picos montañosos donde se habían refugiado de la destrucción glaciar. Por eso encontramos hoy esas plantas y animales desplazados en las zonas altas de los Alpes en Europa e incluso de los Apalaches en América del Norte.

61:7.17 (702.7) La edad de hielo o pleistoceno, que duró más de dos millones de años, es el último periodo geológico completo.

61:7.18 (702.8) Hace 35 000 años terminó la gran edad de hielo excepto en las regiones polares del planeta. Esta fecha es también significativa por su proximidad con la llegada de un Hijo y una Hija Materiales y el comienzo de la dispensación adánica, que coincide más o menos con el principio del periodo del holoceno o posglaciar.

61:7.19 (702.9) Esta narración, que se extiende desde la aparición de los mamíferos hasta la retirada del hielo y los tiempos históricos, cubre casi cincuenta millones de años. Es el último periodo geológico —el que está en curso— y es conocido por vuestros investigadores como era cenozoica o de los tiempos recientes.

61:7.20 (702.10) [Patrocinado por un Portador de Vida residente.]

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