Meditación en grupo en la Fundación Urantia

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Share Beasley

De Share Beasley, fideicomisaria asociada, Brandon (Florida, EEUU)

Aquí estoy, sentada con gente de Norteamérica y Europa: miembros de comités, fideicomisarios y fideicomisarios asociados. Proceden de todos los ámbitos. Algunos son jóvenes; otros son de mediana edad; unos pocos son mayores. Muchos hablan varios idiomas, pero todos nos comunicamos en inglés. Esta sala consagrada donde hombres, intermedios y ángeles rezaron, anhelaron y soñaron un planeta más elevado hace años, una vez más rebosa con nuestras oraciones, nuestros sueños y deseos profundos de un planeta más elevado.

A través de los esfuerzos, determinación y dedicación de nuestros predecesores, tenemos la Revelación Urantia para iluminarnos y ayudarnos en nuestro crecimiento espiritual. Además de una narración de la historia de nuestro planeta, de la que podemos cosechar conocimiento y sabiduría, El libro de Urantia trae a la vida las enseñanzas de Jesús. También se nos ofrece esperanza mediante un vistazo a nuestro destino glorioso: ¡encontrar a Dios y ser como Él! Ni en mis sueños más disparatados habría imaginado que me visitaría una bendición tan profunda.

Marta Elders, con su exuberancia natural, llevó a cabo voluntariamente el difícil desafío de pastorear este grupo hacia una mayor guía y perspicacia espirituales a través de un compromiso diario de adorar a nuestro Padre que está en el cielo y rezar para obtener sabiduría al tratar una revelación de época.

“La religión revelada consiste en una nueva calidad de sabiduría divina que se añade a la sabiduría humana puramente experiencial” (1101.4) 100:6.9.

Marta también nos pidió que documentáramos diariamente nuestra perspicacia y nuestra inspiración, y que nos comprometiéramos a hacerlo durante diez semanas. ¿Se olvidó de que teníamos trabajo, familia, responsabilidades, compromisos y vacaciones durante ese tiempo? Eso no la detuvo; amable y regularmente nos recordaba que completáramos nuestra tarea.

Nos hemos reunido en la sala del Foro, preparándonos para la meditación en silencio de grupo, y Marta comparte la perspicacia, la inspiración y las imágenes que le enviamos relacionadas con nuestra tarea de diez semanas. Entre ellas, están las siguientes:

  • Este es un regalo de esperanza a la humanidad.
  • La luz de la fe ilumina el mundo.
  • Almas tocando a almas que iluminan la vida.
  • Atrévete a inspirarte.
  • La energía espiritual entrante, lentamente pero con certeza, nos rodea e ilumina el planeta.
  • El amor eterno y profundo se extiende por todo el planeta y transforma individuos, grupos y países.

La sala está en completo silencio, y aún así se siente la presencia del poder espiritual. Tengo pocas dudas de que nuestro Ajustador del Pensamiento, nuestros ángeles de la guarda, el Espíritu de la Verdad, el Espíritu Santo y algunos intermedios están presentes.

Estamos vinculados en un silencio atemporal durante un rato. A medida que concluye nuestra meditación, compartimos parte de nuestra perspicacia con los que están en la sala. Me siento cómoda compartiendo la mía con ustedes:

Creemos en la bondad universal.
Sabemos que no estamos solos.
Sabemos que nos aman.
Sabemos que tenemos la ayuda poderosa de los amigos invisibles.
Sabemos que toda persona es importante.
Sabemos que todo individuo tiene un propósito.
Confiamos en Dios y Él confía en nosotros incluso más.
Comprendemos que, para liderar, debemos inspirar.

Creo que todos fuimos guiados hasta El libro de Urantia, y ahora es nuestro turno para guiar y sembrar el libro y sus enseñanzas en nuestros propios ámbitos y por todo el mundo, a medida que se presenten dichas oportunidades.

La meditación de esta mañana llega a su fin y, mientras nos sentamos en esta sala histórica, nos inspiramos con la perspicacia y la inspiración de los demás. Pedimos orientación, y la tuvimos. El resto del día se dedicará a tratar cómo aplicar nuestros ideales y a hacer real nuestra perspicacia. Soy muy consciente de que no estamos solos, de que este es realmente el proyecto de nuestros amigos invisibles. A través de las acciones de la adoración y la sabiduría, nos permitimos convertirnos en sus asociados y actores temporales en este drama en marcha.

“La evolución humana continúa avanzando, y la revelación de Dios al mundo, en Jesús y por Jesús, no fracasará”. (2097.1) 196:3.33.

Y ahora empieza nuestro día…

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