Homenaje A Pat Mundelius

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Richard Keeler
Pat Mundelius, Richard Keeler
Pat Mundelius, Richard Keeler
Pat Mundelius, Tamara Wood
Pat Mundelius, Tamara Wood

De Richard Keeler, fideicomisario de la Fundación Urantia, Wyoming (EEUU)

La muerte no es el fin, sino el fin…del comienzo en el que nuestros Ajustadores del Pensamiento echan a volar y comienzan su largo vuelo a casa.

Pat Mundelius nació el 17 de marzo de 1938. Era la nieta del Dr. William Sadler y fue fideicomisaria y presidenta de la Fundación Urantia. Pat se graduó de Urantia el 2 de mayo de 2008. Murió de cáncer de páncreas.

El 31 de mayo de 2008, cerca de treinta y cinco amigos y familiares de Pat se reunieron en la residencia Mundelius de Danville (California), para brindar un homenaje a Pat. Durante al menos dos horas los allí presentes hablaron sobre Pat y su relación con ella. El homenaje fue realmente una celebración y el servicio más emotivo y significativo al que he asistido jamás.

Cuando todos hubieron hablado, Manfred, el marido de Pat, leyó lo que aparece abajo. Antes de leerlo dijo que, casi de una semana antes de que Pat muriera, ella le pidió que le trajera “ese bloc de papel amarillo de ahí” y escribió lo siguiente:

*****

Queridos – pues eso es lo que sois todos- mis queridos, mi familia.

El libro de Urantia habla sobre los maravillosos dones que Dios nos otorga, entre los que hay tres sobre los que me gustaría hablar.

El primero y principal es el libre albedrío, sin el que no podríamos ser realmente seres humanos.

El segundo es una pieza de Él mismo, que actúa como faro para guiarnos en la dirección correcta.

El tercero es el don de todos nuestros hermanos y hermanas para compartir esta gran aventura.

Cuando pienso en los dos primeros dones, escucho a Beethoven. Cuando pienso en el tercero, escucho a Mozart.

El libro de Urantia dice que la mayoría de las experiencias son medios para un fin, pero las relaciones con nuestros hermanos son fines en sí mismos.

Mi primera amistad fue con Barbara Sacks. Hemos pasado juntas casi todas las experiencias: bodas, bautizos, homenajes. La quiero muchísimo.

También estás mis famosas compinches Marcia, Barbara Ageno y Lynne. No sé qué habría hecho sin ellas. Son verdaderas hermanas.

Mi cuñada Judy ha sido como un ángel, siempre apoyándome.

Mi Fundación Urantia es muy especial para mí. Han sido cariñosos, amables y me han apoyado mucho. Los quiero a todos muchísimo. He adoptado a una dama en particular, Tamara, como hija no oficial. Es muy dulce.

Otra familia especial es mi equipo de apoyo médico. Todos saben cuánto admiro a Margo Estrin. Es un ángel. También aprecio particularmente a Mindy, que tiene un corazón muy compasivo. También las he adoptado de manera no oficial.

No es que tuviera que buscar hijas, pues tengo cuatro hijas fabulosas. Ellas son todo lo que una suegra podría desear. Son mujeres fuertes con un lado dulce y compasivo. Mis hijos eligieron sabiamente.

Mis hijos son fabulosos, todos diferentes pero compartiendo un interés sincero por sus semejantes. No puedo decirles lo feliz que me hacen. Cada uno de ellos es mi hijo favorito. Todos lo saben, pues se lo digo a menudo.

Y aquí está mi mejor amigo, el que lo ha sido durante cerca de 50 años. Siempre le he admirado. Es el amor de mi vida. Pero es en este último tramo de mi vida en el que ha crecido de una forma que no creí que fuera posible. Valoro mucho llegar a ver esa parte de él. Estaré esperándote a las orillas de los mundos de las mansiones. Ahora deseo que compartáis vuestras relaciones mutuamente y que estéis de buen humor. Auf wiedersehen por ahora. Tejed la telaraña de relaciones y reíd por todos nuestros buenos momentos. Os quiero a todos.

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