Retiro sobre «El enfoque de la personalidad»
Retiro sobre «El enfoque de la personalidad»
De Gard Jameson, Nevada (Estados Unidos)
A principios de marzo, un pequeño grupo de diez personas se reunió en la Fundación Urantia para asistir a un retiro de tres días dedicado a explorar el «Enfoque de la personalidad» de la realidad. Comenzamos con una cena al estilo Jefferson, en la que cada participante compartió una historia personal sobre sí mismo, su familia o sus antepasados. Esas historias crearon enseguida un círculo de confianza: un ambiente de franqueza, risas y sinceridad que marcó el tono de los momentos que estábamos juntos.
Durante los días siguientes exploramos el extraordinario don divino de la personalidad y el camino espiritual que nos lleva a convertirnos plenamente en quienes estamos destinados a ser. Nuestra conversación siguió las ideas, los ideales y las prácticas contemplativas compartidas en el texto Las Bienaventuranzas: Exploraciones de la actitud del alma, con referencia al documento 140 de El libro de Urantia. Nuestros momentos de silencio y reflexiones compartidas nos recordaron que, aunque la revelación a menudo atrae primero al intelecto, el trabajo más profundo de transformación tiene lugar en el corazón, donde la compasión, la sanación y el amor realizan su labor silenciosa.
Cada día había un momento para la adoración y la quietud, que reflejaba la sencilla pero poderosa disciplina de dedicar tiempo intencionadamente a la presencia divina interior, nuestra cita divina con Dios. Como suelo decir a mis alumnos, incluso unos pocos minutos de silencio cada día pueden abrir la puerta a una sabiduría que nos ayude a reconocer la personalidad sagrada en cada persona con la que nos encontramos.
El tiempo que pasamos juntos se vio enriquecido por la cálida hospitalidad de Mike Wood y Evette Twyford, cuyas comidas y atenta atención contribuyeron a crear un ambiente acogedor. El viernes por la tarde también disfrutamos de una visita a la Fundación, que incluyó la notable Biblioteca Melquisedec de materiales históricos y la colección de cerámica con los antiguos tres círculos concéntricos de Chipre. También se exhiben fósiles, piedras, minerales y obras de arte que celebran a los Portadores de Vida y la evolución de la vida en nuestro mundo.
Los participantes se marcharon profundamente agradecidos por la oportunidad de compartir historias, explorar la práctica espiritual y redescubrir el don creativo y sagrado de la personalidad. Espero que cada uno de nosotros continúe con la labor silenciosa que comenzamos juntos: dedicar un tiempo cada día a sentarnos en silencio con la presencia divina que hay en nuestro interior, y permitir que la sabiduría, la compasión y el amor guíen el desarrollo de nuestra personalidad única. Y lo que es más importante: ojalá lleguemos a ver tres aspectos esenciales sobre nosotros mismos y los demás: primero, la dimensión sagrada de cada persona; segundo, que cada persona merece una comunidad amorosa; y, por último, que cada persona, por la voluntad de Dios, tiene un don único que nos enriquece a todos.
¡Que tu sonrisa sea bendecida por tu corazón y que lleve esta bendición a cada persona con la que te encuentres!
En el centro: Maria Telemont, Angela Sword, Sharri Gaines, Susan Flack, Kathryn Olsen
Delante: Lisa Crawford, Linda McEntyre, Allison Zopel