Grupo de estudio de los martes por la tarde en Chicago
Grupo de estudio de los martes por la tarde en Chicago
De Ken Keyser y Bob Solone, Fundación Urantia, Illinois (Estados Unidos)
Nota de la redacción: Los grupos de estudio han sido durante mucho tiempo una de las formas más significativas en que los lectores se acercan a las enseñanzas de El libro de Urantia. Como parte de un renovado énfasis en el crecimiento de los grupos de estudio en todo el mundo, el boletín Noticias en Línea comenzará a publicar historias de los coordinadores de estos grupos. Empezamos con el grupo de estudio de los martes por la tarde de Chicago, en el 533 W. Diversey Parkway.
La Fundación Urantia, la casa editorial original, lleva mucho tiempo apoyando la educación y el estudio de El libro de Urantia. Durante décadas, desde los años veinte, la sala del Foro, situada en la segunda planta del 533 de Diversey Parkway, ha servido como un lugar acogedor donde los lectores se reúnen para explorar juntos las enseñanzas.
El grupo de estudio de los martes por la tarde ha seguido reuniéndose sin interrupción en la sala del Foro —semana tras semana, año tras año— forjando amistades y vínculos que se han convertido en una especie de familia ampliada.
Nuestro grupo estudia El libro de Urantia de forma secuencial, donde se lee y debate el texto a un ritmo pausado. Por lo general, al reunirnos una vez a la semana, tardamos entre cuatro y cinco años en completar el recorrido íntegro de principio a fin. Luego volvemos a empezar desde la página uno y, como atestiguarán muchos lectores, seguimos adquiriendo nuevas perspectivas con cada lectura.
En 2018 se introdujo la tecnología Zoom para que quienes no pudieran asistir físicamente participaran de todos modos. Cuando llegó la pandemia en 2020, el grupo pasó a reunirse íntegramente en línea, y lectores de todo el país —y, con el tiempo, de todo el mundo— comenzaron a unirse a las conversaciones de los martes por la tarde.
Hoy en día, el grupo se ha convertido en una reunión híbrida. Algunos participantes acuden en persona a la Fundación, mientras que otros se unen desde sus hogares repartidos por todo Estados Unidos y más allá. Los que se reúnen en persona suelen disfrutar antes de una cena juntos en uno de los restaurantes cercanos. Estas comidas informales ayudan a fortalecer las amistades que surgen de forma natural cuando las personas pasan tiempo estudiando, reflexionando y conociéndose unas a otras.
Como en cualquier grupo de estudio de larga trayectoria, la constancia ha sido una de las claves de su longevidad. Salvo alguna que otra pausa por vacaciones, los participantes saben que los martes por la tarde esta pequeña comunidad casi siempre se reunirá de nuevo: abrirán el libro, leerán juntos y compartirán sus ideas.
Para muchos de nosotros, el grupo de estudio de los martes por la tarde se ha convertido en una luz pequeña pero constante en la semana —un ambiente cálido, amistoso y acogedor— y en un respiro bienvenido de nuestra ajetreada vida.
Seguimos agradecidos a la Fundación Urantia por proporcionar un lugar acogedor e históricamente significativo donde los lectores pueden reunirse para estudiar y reflexionar sobre estas enseñanzas celestiales.