La aventura de colocar El libro de Urantia

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Share Beasley

De Share Beasley, fideicomisaria asociada, Fundación Urantia, Brandon (Florida, Estados Unidos)

¿Cómo les ha afectado encontrar El libro de Urantia? ¿Cómo ha afectado a los que les rodean? ¿Son ustedes mejores personas? Si es así, están cambiando el mundo una persona cada vez, comenzando por ustedes mismos.

¿Están interesados en que la revelación Urantia sea más accesible?

¡Que comience la tormenta de ideas! Me interesan sus ideas, así como compartir algunas de las mías.

Ideas

  1. Donen libros en bibliotecas y hoteles, en cruceros y en otros lugares donde la gente tenga tiempo para leer. ¿Cuáles son algunos de esos otros lugares?
  2. Donen Libros de Urantia con las portadas antiguas a Goodwill y al Ejército de Salvación, o intercámbienlos en librerías de libros usados.
  3. Vendan libros con las nuevas portadas (del árbol o del mundo) a librerías de libros usados por 5 $. Contaría como una donación personal si subsidia la diferencia de precio. ¿Cuántos libros nos podemos permitir subsidiar al año? ¿Qué perderíamos con hacerlo?
  4. Ahora es un buen momento para comprar libros rebajados, que están a la venta en diciembre. Para más detalles, visiten https://www.urantia.org/news/2013-11/urantia-book-holiday-sale.

Recientemente he pasado algún tiempo colocando libros en Miami, y les ofrezco mis experiencias con la esperanza de estimular más ideas:

Librerías de libros usados del área de Miami

En mi primera visita a una librería de libros usados de Miami, aprendí que el dueño ni compra libros ni toma pedidos. Sin embargo, ofrece un descuento en tu compra si intercambias libros.

En mi segunda visita, aprendí a llamar primero a la librería para asegurarme de que todavía funciona y para saber cuándo está abierta. Aprendí esta lección de la manera más dura: encontré la librería en internet, me llevó un tiempo llegar, pagué el aparcamiento y después caminé un largo trecho sólo para descubrir que la librería había cerrado sus puertas.

La librería perfecta, pensé, especializada en libros de geología, bioquímica, astronomía, antropología, física, historia y religión. Pensé que estarían encantados de añadir El libro de Urantia a sus ofertas. ¡El encaje perfecto!

A primera vista, estaba en lo cierto. La propietaria tomó el libro, lo miró con aparente interés y después recorrió el índice de materias. Cuando llegó a la parte IV, ¡pam!, me lo lanzó de vuelta y de entregó a una palabrota de dos palabras en la que “Jesús” era la segunda palabra. Esta mujer todavía no conocía al Maestro, y con evidente orgullo anunció: “soy budista”. Entonces procedió a darme un sermón de “mal cristiano” y repitió de manera odiosa: “VÁYASE”. Mmmm, ella decía ser budista. ¡Vaya un recordatorio de que representamos nuestra religión personal en todo lo que hacemos!

Lo siguiente fue un paraíso del lector amistoso y profesional: una enorme tienda con un café, coleccionables, arte y libros nuevos y usados. Organizaban presentaciones de autores, grabadas para ver en línea en el sitio web de la librería. Me rondaba por la cabeza la idea de que profesionales de nuestra comunidad dieran aquí una visión general de El libro de Urantia.

Esta fue de lejos la librería más progresista y fascinante que visité. Después de preguntar, supe que habían pedido El libro de Urantia anteriormente y que seguirían haciéndolo, pero no estaban interesados en tener el libro en reserva. Dejé una tarjeta de la Fundación para darles una segunda oportunidad de considerarlo. Me pregunto cómo reaccionarían a un ofrecimiento para dar una presentación.

La última librería que visité fue una tienda en un centro comercial donde vendían antigüedades y libros usados. No estaban dispuestos a adquirir un libro al momento, pero me dieron 7,50 $ para intercambiar en dos libros que adquirí.

Libros donados

  • En Marriott’s Villas fui a la sala de juegos y coloqué un libro en una estantería con libros para prestar. Destacaba y parecía invitar junto con otros libros de tapa blanda ajados y manoseados.
  • En un resort Hyatt y en un resort de golf Trump no había bibliotecas con libros para prestar.

Cruceros

  • Holland America tenía vitrinas cerradas y había un bibliotecario al que le presenté el libro. Al día siguiente estaba en la vitrina. Esto se repitió en otros dos barcos.
  • Royal Caribbean tiene estanterías abiertas; me sentí bien poniendo yo misma el libro en ellas.
  • RV Resort Community Room de Tennessee: coloqué El libro de Urantia en las estanterías.

Bibliotecas públicas

Biblioteca de Costa Maya: el bibliotecario aceptó agradecido una traducción al español. La biblioteca era difícil de encontrar pero la perseverancia dio sus frutos.

Me pregunto a cuántas almas llegará al final.

Bibliotecas del área de Tampa

  • Tres bibliotecas lo rechazaron debido a limitaciones de espacio.
  • Dos lo rechazaron debido al recelo de bibliotecarios cristianos.
  • ¡Tres lo aceptaron! “El acto es nuestro; las consecuencias, de Dios”.

Reflexiono sobre los efectos exponenciales que El libro de Urantia ha tenido en mi vida y tengo una idea de cómo habría sido mi vida sin él. Siempre llevo conmigo un Libro de Urantia extra, pues nunca sé cuándo puede surgir la oportunidad de causar impacto en una vida… y surge.

¿Tienen el deseo ardiente de compartir las enseñanzas de la Revelación Urantia? Les invito a participar conmigo en esta aventura apasionante. ¿Tienen ideas o experiencias que ayuden a perfeccionar y expandir nuestro enfoque respecto a la colocación o la venta de El libro de Urantia?

Compartan sus experiencias y sus ideas: [email protected]

Información de fondo

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