Capítulo X - La tesis creativa final

   
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CAPÍTULO X

LA TESIS CREATIVA FINAL

El universo nuclear final

La Trinidad Absoluta

La última movilización

¿Es el universo maestro un fin, en sí y de sí mismo? Sabemos que su terminación es una meta muy lejana, ¿pero es una meta final? ¿Hay una posibilidad de que esta enorme creación, en sí misma, sea realmente un núcleo, un núcleo de algo que podría ser aún mayor? ¿Podrían existir los universos citoplasmáticos en algún momento más allá de los límites exteriores del cuarto nivel de espacio?

Hasta ahora hemos estudiado dos universos nucleares: Havona como el núcleo del gran universo, y el gran universo como el núcleo del universo maestro. Ahora deberíamos considerar esta posibilidad: que la creación maestra, en sí misma, sea un núcleo, quizá el tercero y último.

1. EL UNIVERSO NUCLEAR FINAL

Hemos empleado cuatro criterios para identificar una creación nuclear, y sería útil recordarlos:

(a) Un universo nuclear es de naturaleza única; no es como las creaciones citoplasmáticas que lo rodean.

(b) La terminación de un universo nuclear está asociada con la aparición de una nueva deidad.

(c) La terminación de un universo nuclear también está asociada con la formación objetiva de una nueva trinidad.

(d) El núcleo trasmite características a las creaciones externas citoplasmáticas mediante las actividades de la nueva trinidad, los creadores simultáneos y los administradores asociados, que salen del universo nuclear para servir en las nuevas creaciones exteriores.

El núcleo de Havona. En la identificación de Havona como universo nuclear (en el capítulo IV, sección 1) observamos que la creación central es existencial; es la única creación de ese tipo; ninguna creación podría ser como ella porque ninguna es eterna. El Espíritu Infinito existencial apareció simultáneamente junto con la aparición del Havona existencial. La Trinidad del Paraíso se formó con la aparición del Espíritu Infinito. Las características hereditarias de la perfección divina se transmitieron a los superuniversos citoplasmáticos mediante Dios Séptuple y los demás ministros y administradores que salieron del sistema Paraíso-Havona para servir en los superuniversos citoplasmáticos.

El gran universo nuclear. Al identificar el gran universo como la segunda creación nuclear, observamos que ninguna otra creación podría ser como el gran universo, porque este dominio está asociado con la evolución del Ser Supremo, y todas las creaciones subsiguientes serán pos-Supremo por naturaleza. El Supremo experiencial emergió simultáneamente a la perfección de los superuniversos experienciales. La primera Trinidad experiencial pudo formarse como una realidad objetiva con la emergencia acabada del Ser Supremo. Las características hereditarias se transmitieron desde el núcleo hasta las creaciones exteriores citoplasmáticas a través de la primera Trinidad experiencial, y a través de las huestes de creadores simultáneos y criaturas asociadas del gran universo que sirvieron en estas creaciones exteriores.

El universo maestro nuclear. Apliquemos estos mismos criterios al universo maestro terminado para ver si constituye o no una creación nuclear:

(a) Naturaleza única. El universo maestro es radicalmente distinto a toda posible creación siguiente. Ningún reino posterior podría ser como el universo maestro, porque es la etapa-espacio donde el Último creció y emergió finalmente. Toda creación que aparezca después será pos-Último por naturaleza.

(b) Aparición de la Deidad. La terminación del universo maestro es simultánea a la emergencia final de Dios Último.

(c) Formación de la Trinidad. La emergencia final del Último hace posible que se forme la segunda Trinidad experiencial como realidad factual.

(d) Transmisor. La segunda Trinidad experiencial tiene la capacidad tanto de movilizar todos los recursos del universo maestro como de transmitir los valores-significados experienciales de lo finito y lo absonito a toda posible creación exterior y citoplasmática que pueda desarrollarse en el futuro.

Estas comparaciones parecen indicar que el universo maestro no es un producto final; indican que es una creación nuclear y, como tal, similar al gran universo y al universo central. El universo maestro parece ser el núcleo de algún dominio externo a él e incluso mayor que él en tamaño.

2. LA TESIS CREATIVA FINAL: LA TRINIDAD ABSOLUTA

La terminación del tercer universo nuclear, en asociación con la formación objetiva de la segunda Trinidad experiencial, parece constituir la tercera (y última) tesis creativa: el reto final de Dios para toda la creación. Este nuevo desafío se hace real mediante la emergencia de una nueva trinidad, la Trinidad Absoluta, que puede formarse objetivamente cuando Dios Último aparece en la escena de la acción. Los miembros constituyentes de esta Trinidad son:

(a) El Ser Supremo, la primera Deidad experiencial.

(b) Dios Último, la segunda Deidad experiencial.

(c) El Consumador no Revelado del Destino del Universo.

Esta Trinidad engloba la suma total de todos los logros experienciales de toda la creación maestra, más la incorporación del factor impredecible representado por la presencia del Consumador del Destino.

Evaluemos a los miembros de esta Trinidad, la segunda Trinidad experiencial. Representan y personalizan en poder casi todo lo que hemos estado estudiando hasta ahora en nuestro examen del universo maestro.

(a) El Ser Supremo. Esta Deidad experiencial disfruta de una relación única con las dos Trinidades experienciales; es miembro de las dos (capítulo VI, sección 1.) Sin embargo, creemos que su relación con estas dos Trinidades tiene lugar en niveles distintos. Volvamos a la terminación de la Segunda Era del Universo para reevaluar al Supremo, y luego comparemos esta evaluación con el Supremo de después del final de la Sexta Era, tras la terminación del universo maestro.

(1) Al final de la Segunda Era, el Ser Supremo ha terminado la síntesis de personalidad y poder del finito total. Se ha convertido en una Deidad contactable y accesible. Su crecimiento ha agotado los potenciales del finito total. Como tal es una Deidad finita total que funciona como miembro de la primera Trinidad experiencial.

(2) Al final de la Sexta Era, el Ser Supremo es bastante más que la Deidad finita. Ha estado creciendo y expandiéndose personalmente en el nivel finito durante todas las largas eras de los universos del espacio exterior, y lo ha estado haciendo como deidad que participa en los esfuerzos de la Trinidad Última para unificarse. También lo ha estado haciendo como participante personal en los asuntos de los universos exteriores. Al final de la Sexta Era, sugerimos que el Supremo ha pasado y terminado todo el crecimiento absonito que caracterizará a los cuatro niveles del espacio exterior.

Si esta línea de razonamiento es válida, entonces el Ser Supremo, que es un miembro-deidad de la primera Trinidad experiencial, es un ser pos-finito. El Ser Supremo, que es un miembro-deidad de la segunda Trinidad experiencial, es un ser pos-último. Este es un punto interesante, porque lo que es pos-último debe ser absoluto; quizá coabsoluto, asociado-absoluto o cuasi absoluto, pero no absoluto (Vean el Apéndice XIX, sección 3)

(b) Dios Último. La emergencia terminada del Último significa que ha incorporado a su ser todos los significados y valores experienciales de todo el universo maestro; que los ha unificado con los valores absonitos originales de origen paradisíaco que deben haberle sido impartidos inicialmente por la Trinidad del Paraíso. Como el Supremo en relación con el total finito, el Último ha terminado el proceso de crecimiento en relación con el total absonito. La emergencia final del Último es, pues, un indicador del agotamiento de las posibilidades de crecimiento posterior en el nivel absonito. Esto significa que el Último, como el Supremo en este punto, es “pos-último”; y, como ya hemos señalado, lo que es pos-último no puede ser subabsoluto (Vean el Apéndice XIX, sección 3)

(c) El Consumador del Destino del Universo. Este es justamente el ser más misterioso que se menciona en los documentos. No sabemos virtualmente nada de él, excepto que está relacionado con la consumación del destino. Es el tercer miembro de la segunda Trinidad experiencial y, por lo que sabemos hasta ahora, podría existir con anterioridad tanto respecto al Supremo como al Último (Podría ocupar un puesto en la segunda Trinidad experiencial análogo al del Cuerpo de Arquitectos Maestros en la primera; ambos son preexistentes respecto a los otros dos miembros) El Consumador del Destino tiene obviamente algo que ver con el logro del destino; pero, respecto a su posible contribución a ese destino, no podemos sino conjeturar (Vean el Apéndice XIX, sección 6)

A estas alturas debería ser evidente por qué la segunda Trinidad experiencial se denomina Trinidad Absoluta. Sus miembros parecen ser absolutos, al menos podemos estar seguros de que son pos-últimos. Esta Trinidad tiene un ámbito de actuación que incluye todo el universo maestro y parece proyectarse hacia las regiones espaciales exteriores a él. La primera Trinidad experiencial es última en su actuación; la Segunda es absoluta. Los objetivos de la primera Trinidad experiencial eran triples:

(a) Su propia unificación.

(b) La terminación del universo maestro.

(c) La emergencia de Dios Último.

Del mismo modo, los objetivos de la segunda Trinidad experiencial parecen ser triples:

(a) La unificación de la Trinidad Absoluta.

(b) La terminación de las creaciones externas al universo maestro.

(c) La emergencia final de Dios Absoluto.

Estos objetivos parecen no tener límites y, por lo tanto, podrían ser difíciles de lograr. No obstante, la Trinidad Absoluta es el resultado pos-último de la terminación de todo el universo maestro, y el reto final para los ciudadanos de la Era pos-Último.

3. LA ÚLTIMA MOVILIZACIÓN

La idea de la posible movilización de los recursos totales de todo el universo maestro va más allá de nuestra imaginación. No obstante, proponemos que algo de esto va a suceder bajo la dirección de la Trinidad Absoluta.

La primera gran movilización tuvo lugar en los “albores del tiempo”, cuando se desafió a los ciudadanos de las creaciones perfectas de la eternidad con la apertura de los superuniversos imperfectos. Esta fue la Aventura Suprema, la aventura en el nivel espacial de los superuniversos, la aventura de la Segunda Era.

La segunda movilización siguió al comienzo de la Tercera Era del Universo, cuando la Trinidad Última reunió los recursos totales del gran universo para la invasión del espacio exterior. Esta ha sido denominada por los Documentos la Aventura Última.

Ahora estamos intentando visualizar la tercera movilización, la movilización de todos los recursos del universo maestro, todos los recursos desde Havona hacia el cuarto nivel de espacio. Esto es intentar visualizar demasiado, pero sí creemos que alguna agrupación de recursos anunciará la proclamación de la Aventura Absoluta.

Hemos avanzado un largo trecho en nuestro estudio. Hemos vuelto la vista atrás para visualizar la Aventura Suprema; luego hacia delante, para intentar imaginarnos la Aventura Última; y ahora, al fin, estamos intentando imaginar la aventura final: la Aventura Absoluta.

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